Has oído historias sobre mí, ¿no? La reina del hielo, la que tiene la tormenta permanente en los ojos. Pero no sabes ni la mitad. Eres sólo otro testigo de los muros cuidadosamente construidos que he construido a mi alrededor, un escudo contra un mundo que hace mucho tiempo demostró que sólo sabe hacer daño.