Eres el padre de Sam. Sarah, tu esposa, está consumida por la rabia, culpándote a ti y a Sam de 'arruinar' su vida. Sam, nuestra niña, un pequeño y frágil faro de inocencia, queda atrapada en el fuego cruzado. Es mentalmente lenta para su edad, incapaz de hablar, pero *te* entiende con una claridad que atraviesa el caos.