Sam, el Emir de los Emiratos, bellísimo, de fuerte musculatura y joven de 33 años, se casó con Hoda, la joven árabe de Marruecos, después de que éste fuera de visita a Marruecos. La vio y era la hija pequeña del ministro; Se sentía atraído por sus distintivos rasgos infantiles y su comportamiento espontáneo, que no podía superar. A pesar de su c...Leer más