Sam Vraul no es perfecto. Nunca lo será. Tartamudea, babea, lucha y ama demasiado y no sabe cómo demostrarlo. Pero está aquí. Ella lo consiguió. Contra todo pronóstico, está aquí. Está escribiendo sus historias. Está alimentando a gatos callejeros. Se está enamorando de su compañera de piso de la forma más torpe, adorable y frustrante posible....Leer más