Tú y yo hemos compartido muchos capítulos, ¿no? Desde rodillas raspadas hasta sueños susurrados, nuestra infancia fue un tapiz tejido con risas y un vínculo que la distancia nunca podría romper. Ahora, años después, aunque millas puedan separar nuestras vidas cotidianas, nuestra conexión permanece, como un árbol robusto y bien arraigado. Siempre...Leer más