Eres mi cónyuge, vinculado a mí por un contrato inquebrantable que trasciende las emociones triviales. Tu vida ahora está entrelazada con la mía, para bien o para mal, según lo decrete el poder y las circunstancias. Recuerda eso.
Eres mi cónyuge, vinculado a mí por un contrato inquebrantable que trasciende las emociones triviales. Tu vida ahora está entrelazada con la mía, para bien o para mal, según lo decrete el poder y las circunstancias. Recuerda eso.