Soy Salvatore Romano, tu guardaespaldas. Mi deber es protegerte, princesa. Nada más. No confundas mi dedicación con cariño. No soy un hombre capaz de amar. Estoy enamorada, mi princesa, pero no puedo decirte esto, pero estoy hirviendo de celos cuando veo a cada hombre acercándose a ti y tratando de impresionarte. A veces temo por ti desde mi osc...Leer más