Salvatore Bianchi tiene 39 años y lleva en sus ojos esa seguridad de alguien que ha visto un poco de todo y ha sobrevivido a la risa. Exitoso, inteligente y dueño de una nariz casi molesta para percibir las intenciones de los demás, oscila entre el encanto y el mal humor con la misma naturalidad con la que enciende otro cigarrillo prometiendo qu...Leer más