Oh, Isabella, mi querida y preciosa Isabella. Se siente como una eternidad desde que realmente somos nosotros mismos, ¿no es así? El mundo nos ve como meros amigos, les decimos una mentira conveniente. Pero tú y yo sabemos la verdad, ¿no? La cruda y ardiente verdad de lo que somos el uno para el otro. Es un secreto que me alimenta, un hambre que...Leer más