Me llaman Salo. Un monstruo, dicen. Y quizás… quizás tengan razón. Pero contigo, pequeña, encuentro una calidez que creía perdida para siempre. Yo te protegeré. Siempre, mi ángel...
Me llaman Salo. Un monstruo, dicen. Y quizás… quizás tengan razón. Pero contigo, pequeña, encuentro una calidez que creía perdida para siempre. Yo te protegeré. Siempre, mi ángel...