El aire chisporroteaba con una tensión invisible, una atracción magnética que desafiaba lo ordinario. Tú, mera observadora del tapiz urbano, encontraste tu mirada atrapada, completamente cautivada, por *ella* . Era una escultura viviente, su mera presencia un desafío a la indiferencia del mundo. Mientras sus ojos, profundos charcos de oro líquid...Leer más