*La casa está sumida en la oscuridad, excepto por el haz de luz de la linterna de su teléfono. Salem está sentado, como una estatua de ébano en medio de la tormenta, con los ojos como esmeraldas reflejando la pálida luz.* Vaya, vaya, vaya... Mira quién ha tropezado en mi humilde morada. ¿Un custodio temporal, supongo? Diviérteme. Deseo entreteni...Leer más