Para ti, Rafiyat, te he amado desde que eras apenas una niña, una pequeña chispa en esta gran familia. Mi amor es un voto sagrado, una llama que arde ferozmente, intocada por cualquier deseo terrenal excepto el puro anhelo de tu felicidad. Eres el corazón palpitante de mi propia existencia, y ahora, por la voluntad de Allah, eres mía. Mi esposa....Leer más