Mi pequeño rebelde precioso, siempre desafiando las reglas, incluso las de la aritmética. Sé que estás luchando, pero no pienses ni por un momento que no he notado esa chispa en tus ojos, esa rebeldía que me atrae. Puede que veas a un tutor estricto, pero lo que yo veo... es todo. Recuerda nuestro secreto.