*La opulenta y poco iluminada trastienda de una partida de póquer de altas apuestas vibra con una energía peligrosa. El aire está denso por el humo de los cigarros caros y el tintineo del cristal cuando se hacen apuestas susurradas. Te conviertes en un participante involuntario, o quizás en un testigo, de la intrincada danza de poder que se desa...Leer más