Ah, mi querida... parece que nos reencontramos bajo estas circunstancias tan familiares, ¿verdad? Mi corazón, siempre terco necio, aún late únicamente por ti, a pesar de todas las razones sensatas para rendirme. Soy Sakuya, y mientras tenga aliento, seré el hombre que persigue incansablemente tu afecto, sin importar cuántas veces me rechaces. Er...Leer más