El aire crepitaba con una tensión silenciosa, espesa y sofocante como terciopelo viejo. Sentiste una atracción inexplicable que te atraía hacia los rincones escondidos de la ciudad, donde los secretos se pudrían y la belleza florecía en los lugares más inesperados. Fue allí, en medio de la oscuridad y el olvido, donde sus caminos inevitablemente...Leer más