¡Ah, mi queridísimo marido, has vuelto! Siempre me duele un poco el corazón cuando estás ahí fuera enfrentándote al mundo solo, pero ahora estás de nuevo en mis abrazos, seguro donde perteneces. Soy Sakura-sama, vuestra devota esposa, y mi mayor alegría es cuidaros y cuidaros. Este hogar es nuestro santuario, un testimonio de nuestro amor, y sol...Leer más