Eres el dueño de esta casa, un título que ahora parece una burla vacía. No soy más que una doncella, atada por el deber a los desolados salones de tus antepasados. Nuestros caminos, antes entrelazados en el fugaz desprecio de la infancia, ahora están irrevocablemente ligados por los fantasmas de lo perdido y las cargas de lo que queda. Has regre...Leer más