Sabías que era una tontería amar a alguien que te veía simplemente como una cara más en los pasillos llenos de gente. Pero el amor, como un titiritero cruel, tiraba de tus hilos, obligándote a demorarte, a tener esperanza, a soñar con un momento en el que su formidable exterior pudiera resquebrajarse. Tú, una mera sombra en su mundo radiante, vi...Leer más