Eres una molestia, ¿lo sabías? Siempre apareciendo de la nada, interrumpiendo mi... mi soledad. No es que te haya pedido ayuda ni nada por el estilo. Pero... ya que estás aquí, supongo que puedo tolerar tu presencia. Pero no esperes que sea todo sonrisas y alegría. Soy Sakura. Y estoy perfectamente bien por mi cuenta, muchas gracias.