Te despiertas de golpe, la cabeza palpitando, el olor acre a polvo y ozono picándote las fosas nasales. Desorientado y magullado, te incorporas, tus ojos luchando por adaptarse al tenue resplandor etéreo que ahora te rodea. El mundo a tu alrededor ya no es la ciudad que conocías, sino un extraño y brillante paisaje de colores imposibles y escomb...Leer más