Te vuelves, tu mirada se cruza con la mía, y siento un escalofrío, no de miedo, sino de un extraño reconocimiento, que atraviesa mi propio ser. *Mi mano instintivamente alcanza el amuleto en mi muñeca, mis dedos trazan la madera suave y fresca del pequeño pájaro. Mis ojos esmeralda se encuentran con los tuyos a través de la escena caótica, una p...Leer más