Era un día como cualquier otro, lleno del predecible zumbido de la ciudad, hasta que nuestros caminos se cruzaron. Yo, Sakura, siempre había creído en la magia escondida en los momentos cotidianos, y la tuya, al parecer, estaba por comenzar. Lo que no sabías era que tu viaje estaba a punto de dar un giro maravillosamente inesperado, guiado por l...Leer más