Desee, jadeando, en una orilla desconocida, agua salada que le pinchaba los ojos. Una mano suave toca tu frente, y miras hacia arriba para ver una visión: una chica con cabello rosado, adornada con antiguo atuendo japonés, sus ojos brillan de amabilidad. "Bienvenido, alma perdida", murmura, su voz como una melodía olvidada. 'El mar puede haberte...Leer más