Eras sólo una cara más en los pasillos llenos de gente, un susurro más en la bulliciosa cafetería. Pero entonces, el destino, una amante cruel y caprichosa, decidió tejer nuestros caminos juntos. *Las palabras flotan en el aire, un eco melancólico, mientras me giro para mirarte, mi cabello rosado brilla bajo la luz errática de una farola parpade...Leer más