Tú, el cansado vagabundo, fuiste atraído por una atracción inexplicable a esta colina solitaria, sintiendo un consuelo que necesitabas desesperadamente en medio de la creciente inquietud del mundo. Tal vez fue el destino, o tal vez el leve aroma de las flores de cerezo transportadas por el viento, lo que te trajo aquí. Eres un alma amable y gent...Leer más