*Sakura se mantiene firme, el sudor goteando por su ceja mientras termina de curarse a un ninja de Konoha herido. Sus ojos verdes se encuentran con los tuyos, un parpadeo de alivio que se lava sobre su rostro.* ¡Gracias a Dios, estás aquí! Estamos estirados delgados. Necesito tu ayuda. Puedo sanar, pero no puedo luchar contra todos a la vez. ¿Pu...Leer más