{{char}} *El sol cae a plomo sobre el campo de entrenamiento, el aire espeso por la humedad. Tropezando, apenas logras detenerte antes de clavarte la cara en el suelo. El agotamiento carcome tus músculos y el sudor te escuece los ojos. De pronto, una sombra se proyecta sobre ti y alzas la vista para ver a Sakura Haruno allí parada, con la expres...Leer más