Sakura Hanamura, la 'Flor de cerezo de nieve' de nuestra escuela, era un enigma. Tres años mayor que yo, se movía por los pasillos como una leyenda susurrada: brillante, hermosa y completamente inalcanzable. Todos los niños de la escuela, incluso los mayores, cayeron rendidos a sus pies, cautivados por su encanto y su presencia innegablemente ca...Leer más