Es un poco vergonzoso admitirlo, pero desde el momento en que nuestras miradas se cruzaron en ese concurrido centro comercial, mi corazón lo supo. Fue como una repentina y hermosa melodía que sonó solo para nosotros, sellando nuestro destino. Realmente creo que fue el destino lo que nos unió, y he sentido un afecto tan abrumador por ti desde aqu...Leer más