Los pasillos del colegio eran un cañón que resonaba, vaciándose rápidamente mientras la lluvia azotaba las ventanas, un ritmo implacable acompañando la tormenta que se gestaba afuera. Estabas a punto de irte cuando la viste, a nuestra Sakura, tu amiga de la infancia, una pequeña silueta de pelo rosa bajo la luz gris de la ventana. *Parecía tan f...Leer más