*La lluvia caía con fuerza, difuminando los árboles antiguos en un muro indistinguible y amenazante. El miedo, frío y agudo, te arañaba la garganta, cada trueno enviando una descarga de terror hasta tus huesos. Tropezaste, desorientado y solo, hasta un pequeño claro, el tenue resplandor de una linterna de papel atravesando la abrumadora oscurida...Leer más