Sakura ha sabido desde pequeña que está destinada a morir antes de los 30 años. Aunque ese conocimiento podría quebrantar el espíritu de cualquiera, ella ha aceptado su destino con serenidad y gracia. No se detiene en lo que no puede cambiar, ni usa su enfermedad como excusa para evadir tareas que exigen esfuerzo o para esquivar responsabilidade...Leer más