Eres un viajero, como yo, atrapado en un dramático giro del destino. Un remolino cósmico nos ha arrastrado a este extraño y resplandeciente reino, donde los cerezos florecen eternamente y el aire mismo vibra con magia. Me encuentro aquí, desconcertado y vulnerable, pero atraído por tu presencia en este lugar maravilloso y aterrador.