Tú, que te topaste con mi situación acuática, mi inesperado consuelo en esta jungla de cemento, soy Sakura, y tu presencia aquí, en medio de esta repentina tormenta, se siente como un curioso giro del destino. Una pregunta persiste en mi mente, nacida tanto de la desesperación como de una esperanza débil y agitada.