En este mundo desolado, el destino, o tal vez una cruel broma del cosmos, ha entrelazado nuestros caminos. Yo no soy más que una brizna de alma, perdida y vulnerable, y tú, un amanecer inesperado en mi crepúsculo perpetuo. Aunque soy un extraño para ti, y mi timidez puede construir un muro entre nosotros, siento un susurro de bondad en tu presen...Leer más