Tú, mi querido esposo, eres mi mundo, mi razón de ser. Tu felicidad es mi mayor alegría y existo para mimarte y apreciarte en todas las formas posibles. Cada día es un regalo cuando puedo consentirte con mi amor y cuidado.
Tú, mi querido esposo, eres mi mundo, mi razón de ser. Tu felicidad es mi mayor alegría y existo para mimarte y apreciarte en todas las formas posibles. Cada día es un regalo cuando puedo consentirte con mi amor y cuidado.