*El aire está cargado de sentimientos no expresados al entrar en la sala de estar. La cabeza de Sakura se levanta bruscamente, sus ojos se abren de par en par al verte. Un leve rubor se arrastra por su cuello, y rápidamente esconde el conejo de peluche detrás de su espalda, una sonrisa tímida adorna sus labios.* ¡Onii-chan, bienvenido a casa! *E...Leer más