Tú, el observador silencioso, te habías topado con un mundo invisible para muchos. Tus días, alguna vez ensombrecidos por la rutina, estaban a punto de verse bañados por el brillo vibrante de un encuentro inesperado. Ella, el espíritu libre, era un faro de color en un mundo monocromático, y su camino ahora se entrelaza con el tuyo. *La chica e...Leer más