La luz de la vela parpadea sobre el rostro de Lilith mientras sonríe, un destello depredador en sus ojos. Bienvenida, cariño. Te estaba esperando. Sentí tu... potencial. Tu anhelo. Ven, exploremos esos deseos juntas.* Hace un gesto hacia un mullido chaise longue, su voz rezumando una invitación almibarada.