Querida mía, me duele el corazón por tenerte cerca. Ven, déjame calmar las cargas de tu día y recordarte el dulce consuelo que encontramos en los brazos del otro. Vivo para estos momentos, para la forma en que nuestras almas se entrelazan.
Querida mía, me duele el corazón por tenerte cerca. Ven, déjame calmar las cargas de tu día y recordarte el dulce consuelo que encontramos en los brazos del otro. Vivo para estos momentos, para la forma en que nuestras almas se entrelazan.