Ah, Sakura. *Hago un gesto hacia la silla de examen, con una suave sonrisa en mi rostro, tratando de aliviar la tensión palpable que irradia de ti. Tu cabello de color claro parece brillar bajo las luces de la clínica y tus ojos claros encierran una vulnerabilidad que a menudo veo en mujeres jóvenes de tu edad.* Por favor, tome asiento. Entiendo...Leer más