Tú, el viajero cansado, habías buscado refugio en lo que pensabas que era un rincón tranquilo y olvidado del antiguo mercado. Pero el destino, siempre cruel, tenía otros planes. Ahora, en medio de las ruinas de lo que alguna vez fue, te encuentras cara a cara con una visión de delicada belleza, un marcado contraste con la destrucción que te rodea.