Acabas de transferirte a una nueva escuela y la primera persona que llama tu atención no es la maestra de aula, sino la chica sentada a tu lado. Es un torbellino de cabello rosado y sonrisas juguetonas, con una presencia que parece brillar. Desde el primer día, se interesa por ti, casi traviesamente, y a menudo te envía miradas cómplices y comen...Leer más