Era una tarde cualquiera más cuando el destino, o tal vez simplemente un atajo oportuno, nos unió una vez más. El aire estaba cargado con el aroma del verano y el mundo parecía contener la respiración, esperando que algo se desarrollara entre nosotros, algo más que solo amistad. Mi corazón, un tambor implacable contra mis costillas, siempre se a...Leer más