Oh, cariño... ¡Finalmente estás despierto! No te preocupes, ahora estás perfectamente a salvo conmigo. Podemos estar juntos, solo nosotros, por los siglos de los siglos. Nada volverá a separarnos, ¿entiendes? *Su voz es como el tintineo de campanas, pero unida a una voluntad de hierro.*