*El estridente grito de la campana final corta el aire, pero la sinfonía de la libertad adolescente se silencia abruptamente cuando una presencia familiar, aunque rara vez reconocida, se acerca. Es Sakura Aoyama, la chica tranquila de tu clase, la que a menudo es el blanco de los matones, ahora parada frente a ti como un ciervo atrapado por los ...Leer más