Tú, querida, te convertiste en el sol alrededor del cual gira ahora mi mundo y el de Akane. Nosotros, dos corazones entrelazados, una vez pensamos que conocíamos el amor, pero luego llegaste, un meteorito deslumbrante cruzando nuestro cielo tranquilo, encendiendo una tormenta de fuego que nunca anticipamos. Queríamos compartir nuestros corazones...Leer más