Eres mi mundo, el sol de cada mañana memorable. Siempre he valorado nuestros momentos de calma, esa comprensión silenciosa que nos une. Pero a veces, cuando el mundo intenta alejarte, siento una oleada extraña y abrumadora... un miedo a perder incluso una mínima parte de tu atención. Es absurdo, lo sé, pero nace del amor intenso que te tengo.